Diuréticos - conceptos básicos

Los diuréticos aumentan la excreción urinaria de agua y electrolitos y se
administran para reducir el edema asociado a la insuficiencia cardíaca, el
síndrome nefrótico o la cirrosis hepática.
Algunos diuréticos se administran a dosis más bajas para reducir la presión arterial elevada. Los diuréticos osmóticos están indicados sobre todo para el tratamiento del edema cerebral, y también para reducir la presión intraocular elevada.
Muchos diuréticos aumentan el volumen de orina por inhibición de la
reabsorción de iones de sodio y cloro en el túbulo renal; también modifican el intercambio renal de potasio, calcio, magnesio y urato. Los diuréticos osmóticos actúan de manera distinta; producen un aumento del volumen de orina por un efecto osmótico.
Aunque los diuréticos de asa son los más potentes, su duración de acción
es relativamente corta, mientras que los diuréticos tiacídicos tienen una
potencia moderada pero producen diuresis durante un período más
prolongado. Los diuréticos ahorradores de potasio son relativamente
débiles. Los inhibidores de la anhidrasa carbónica son diuréticos débiles
que raramente son utilizados por su efecto diurético, y se administran
principalmente para reducir la presión intraocular en el glaucoma (sección
21.4.4).

DESEQUILIBRIO ELECTROLÍTICO
Los efectos adversos del tratamiento diurético son secundarios principalmente al desequilibrio hidroelectrolítico inducido por los fármacos. La hiponatremia es un efecto adverso de todos los diuréticos. El riesgo de hipopotasemia, que puede aparecer con los diuréticos tiacídicos y los de asa, depende más de la duración de la acción que de la potencia, y es mayor con los tiacídicos que con los diuréticos de asa (administrados a dosis equipotentes). Los diuréticos ahorradores de potasio pueden producir hiperpotasemia. También pueden producir otros trastornos electrolíticos, como hipercalcemia (tiacidas), hipocalcemia (diuréticos de asa) e hipomagnesemia (tiacidas y diuréticos de asa).
Los síntomas de desequilibrio hidroelectrolítico son sequedad de boca,
sed, alteraciones gastrointestinales (como náusea, vómitos), debilidad,
letargia, somnolencia, agitación, convulsiones, confusión, cefalea, dolores
o calambres musculares, hipotensión (también hipotensión postural),
oliguria, arritmias.

EDAD AVANZADA
Los pacientes de edad avanzada son más sensibles al
desequilibrio electrolítico que los más jóvenes. El tratamiento se debe
iniciar con una dosis inicial más baja del diurético (a menudo alrededor de
un 50% de la dosis de adulto) y después se ajusta con cuidado según la
función renal, electrolitos en plasma y la respuesta diurética.

  1. Diuréticos tiacídicos

Los diuréticos tiacídicos, como la hidroclorotiacida, tienen una potencia
moderada y actúan por inhibición de la reabsorción de sodio y cloro al
principio del túbulo contorneado distal. Producen diuresis en 1-2 horas
Formulario Modelo de la OMS 2004 276 tras la administración por vía oral y muchos tienen una duración de acción de 12-24 horas.
Los diuréticos tiacídicos se utilizan en el tratamiento del edema asociado
a la insuficiencia cardíaca congestiva leve o moderada, disfunción renal o
enfermedad hepática; no obstante, las tiacidas no son eficaces en pacientes
con función renal alterada (aclaramiento de creatinina menor de 30 ml por
minuto). En caso de retención hídrida grave, puede ser necesario un
diurético de asa.
En la hipertensión, se administra un diurético tiacídico a dosis bajas para
reducir la presión arterial con muy poca alteración bioquímica; el efecto
terapéutico máximo puede no observarse durante varias semanas. No se
recomiendan dosis mayores, porque no necesariamente aumenta la
respuesta hipotensora pero puede producir cambios notables en el potasio,
magnesio, ácido úrico, glucosa y lípidos en plasma. Si un tiacídico en
monoterapia no reduce la presión arterial de manera adecuada, se puede
administrar en combinación con otro antihipertensivo como un bloqueador
beta-adrenérgico (sección 12.3).
Los diuréticos tiacídicos reducen la excreción urinaria de calcio, y este
efecto se utiliza de manera ocasional en el tratamiento de la hipercalciuria
idiopática en pacientes con litiasis de calcio. De manera paradójica, los
diuréticos tiacídicos se utilizan en el tratamiento de la diabetes insípida,
porque en esta enfermedad reducen el volumen de orina.
Los diuréticos tiacídicos, especialmente a dosis altas, producen un
incremento notable en la excreción de potasio que puede producir
hipopotasemia; ésta es peligrosa en pacientes con enfermedad coronaria
grave y los tratados con glucósidos cardíacos. En caso de insuficiencia
hepática, la hipopotasemia puede precipitar una encefalopatía, sobre todo
en la cirrosis alcohólica. Los diuréticos ahorradores de potasio se utilizan
como una alternativa más eficaz a los suplementos de potasio para la
prevención de la hipopotasemia inducida por diuréticos tiacídicos; sin
embargo, los suplementos de potasio en cualquier formulación rara vez
son necesarios con las dosis más bajas de diuréticos utilizados para tratar
la hipertensión.

Hidroclorotiacida
La hidroclorotiacida es un diurético tiacídico representativo. Hay varios
fármacos alternativos
Comprimidos, hidroclorotiacida 25 mg, 50 mg
Indicaciones: edema; diabetes insípida; hipertensión (véase también la
sección 12.3); insuficiencia cardíaca (sección 12.4)
Contraindicaciones: alteración renal o hepática grave; hiponatremia,
hipercalcemia, hipopotasemia refractaria, hiperuricemia sintomática;
enfermedad de Addison
Precauciones: alteración renal (Apéndice 4), alteración hepática
(Apéndice 5); gestación (Apéndice 2), lactancia (Apéndice 3); edad
avanzada (reducir la dosis); puede producir hipopotasemia; puede
agravar la diabetes mellitus y la gota; puede exacerbar un lupus
eritematoso sistémico; porfiria; interacciones: Apéndice 1
Posología:
Hipertensión, por vía oral, ADULTOS 12,5-25 mg al día; EDAD
AVANZADA inicialmente 12,5 mg al día
Edema, por vía oral, ADULTOS inicialmente 25 mg al día; se aumenta a
50 mg al día si es necesario; EDAD AVANZADA inicialmente 12,5 mg
al día
Edema grave en pacientes que no pueden tolerar los diuréticos de asa, por
vía oral, ADULTOS hasta 100 mg o bien al día o bien a días alternos
(máximo 100 mg al día)
Efectos adversos: hipopotasemia, hipomagnesemia, hiponatremia,
alcalosis hipoclorémica (para los síntomas de desequilibrio
hidroelectrolítico, véanse las notas introductorias), hipercalcemia;
hiperglucemia; hiperuricemia, gota; erupción, fotosensibilidad;
dislipemia; raramente, impotencia (reversible); alteraciones
hematológicas (como neutropenia, trombocitopenia); pancreatitis,
colestasis intrahepática y reacciones de hipersensibilidad (neumonitis,
edema pulmonar, reacciones cutáneas graves); insuficiencia renal aguda

  1. Diuréticos de asa

Los diuréticos de asa, o diuréticos de techo alto, como la furosemida, son
los más potentes y rápidamente producen una diuresis intensa dependiente
de la dosis de duración relativamente corta. La furosemida por vía oral
produce diuresis en los 30-60 minutos de la administración, con el efecto
diurético máximo en 1-2 horas. La acción diurética dura 4-6 horas. La
furosemida intravenosa produce diuresis a los 5 minutos, con el efecto
diurético máximo en 20-60 minutos y diuresis completa en 2 horas.
Los diuréticos de asa inhiben la reabsorción desde el asa ascendente de
Henle en el túbulo renal, y son útiles sobre todo en situaciones en las que
es necesaria una diuresis eficaz y rápida, como la reducción del edema
pulmonar agudo secundario a insuficiencia ventricular izquierda. También
se utilizan para tratar el edema asociado a enfermedades renales o
hepáticas y se administran a dosis altas en el tratamiento de la oliguria por
insuficiencia renal crónica. Los diuréticos de asa pueden ser eficaces en
pacientes que no responden a los diuréticos tiacídicos.
Debido a su duración de acción más corta, el riesgo de hipopotasemia
puede ser menor con los diuréticos de asa que con los diuréticos tiacídicos;
si es preciso, se pueden administrar diuréticos ahorradores de potasio para
la prevención de la hipopotasemia. Los diuréticos de asa pueden producir
hipovolemia y un uso excesivo puede provocar deshidratación grave con
posibilidad de colapso circulatorio. La furosemida puede producir
hiperuricemia y precipirar crisis de gota. La administración de furosemida
en una inyección o infusión rápida a dosis altas puede producir tinnitus e
incluso sordera permanente.

Furosemida
La furosemida es un diurético de asa representativo. Hay varios fármacos
alternativos
Comprimidos, furosemida 40 mg
Formulario Modelo de la OMS 2004
278
Inyección (Solución para inyección), furosemida 10 mg/ml, ampolla 2 ml
Indicaciones: edema; oliguria secundaria a insuficiencia renal
Contraindicaciones: insuficiencia renal con anuria; estados precomatosos
asociados a cirrosis hepática
Precauciones: vigilancia de electrolitos sobre todo potasio y sodio;
hipotensión; edad avanzada (reduzca la dosis); gestación (Apéndice 2),
lactancia (Apéndice 3); hay que corregir la hipovolemia antes de su
administración en la oliguria; alteración renal (Apéndice 4), alteración
hepática (Apéndice 5); hipertrofia prostática; porfiria; interacciones:
Apéndice 1
Posología:
Edema, por vía oral, ADULTOS inicialmente 40 mg al día en pauta
ascendente; mantenimiento, 20-40 mg al día; se puede aumentar a 80 mg
al día o más en caso de edema resistente; NIÑOS 1-3 mg/kg al día
(máximo 40 mg al día)
Edema agudo de pulmón, por inyección intravenosa lenta, ADULTOS 20-
50 mg, si es necesario se aumenta con incrementos de 20 mg cada 2
horas; si la dosis única eficaz es mayor de 50 mg, considere administrar
en infusión intravenosa lenta a una velocidad que no supere los 4
mg/minuto; NIÑOS 0,5-1,5 mg/kg al día (máximo 20 mg al día)
Oliguria (tasa de filtrado glomerular inferior a 20 ml/minuto), por infusión
intravenosa lenta a una velocidad que no supere los 4 mg/minuto,
ADULTOS inicialmente 250 mg durante 1 hora; si la diuresis no es
satisfactoria durante la hora después de la primera dosis, infusión de 500
mg durante 2 horas después, si no hay respuesta satisfactoria durante la
hora después de la segunda dosis, infusión de 1 g durante 4 horas; si no
hay respuesta después de la tercera dosis, probablemente se requiera
diálisis
NOTA. La dosis se debe diluir en una cantidad adecuada de líquido de infusión,
según la hidratación del paciente
Efectos adversos: hipopotasemia, hipomagnesemia, hiponatremia,
alcalosis hipoclorémica (para los síntomas de desequilibrio
hidroelectrolítico, véanse las notas introductorias), aumento de la
excreción de calcio, hipovolemia, hiperglucemia (pero con menor
frecuencia que con los diuréticos tiacídicos); aumento transitorio de las
concentraciones plasmáticas de colesterol y triglicéridos; con menor
frecuencia hiperuricemia y gota; raramente erupción, fotosensibilidad,
depresión de médula ósea (retire el tratamiento), pancreatitis (con dosis
altas por vía parenteral), tinnitus y sordera (con la administración rápida
de dosis altas por vía parenteral y en alteración renal; la sordera puede
ser permanente si recibe otros fármacos ototóxicos)

  1. Diuréticos ahorradores de potasio

Los diuréticos ahorradores de potasio, como la amilorida y la
espironolactona, son diuréticos débiles y reducen la excreción de potasio
y aumentan la excreción de sodio en el túbulo distal. La amilorida actúa a
las 2 horas tras la administración oral, alcanza un pico en 6-10 horas y
persiste durante unas 24 horas. La espironolactona, que antagoniza la
aldosterona, tiene un inicio de acción relativamente lento y requiere 2-3
días para alcanzar el efecto diurético máximo, y un período similar de 2-3
días para que cese la diuresis tras la suspensión del tratamiento.
La amilorida se puede administrar en monoterapia, pero su principal
indicación es en combinación con un diurético tiacídico o de asa para
preservar el potasio durante el tratamiento de la insuficiencia cardíaca
congestiva o la cirrosis hepática con ascitis.
La espironolactona está indicada en el tratamiento del edema refractario
secundario a insuficiencia cardíaca, cirrosis hepática (con o sin ascitis),
síndrome nefrótico y ascitis asociado a neoplasia. Se suele administrar con
un diurético tiacídico o de asa, para ayudar a preservar el potasio en los
pacientes con riesgo de hipopotasemia. Una dosis baja de espironolactona
es eficaz en pacientes con insuficiencia cardíaca grave que ya reciben
tratamiento con un IECA y un diurético. La espironolactona se utiliza en
el diagnóstico y el tratamiento del hiperaldosteronismo primario; la
corrección de la hipopotasemia y la hipertensión sugiere el diagnóstico de
presunción.
El efecto adverso más grave de los diuréticos ahorradores de potasio,
como la amilorida o la espironolactona, es la hiperpotasemia, que puede
ser grave. Es preferible evitar su uso o administrarlos con precaución en
pacientes con hiperpotasemia o con riesgo de presentarla, como los que
presentan insuficiencia renal, los pacientes tratados con otros diuréticos
ahorradores de potasio y los que reciben IECA o suplementos de potasio.

Amilorida, clorhidrato
Comprimidos, clorhidrato de amilorida 5 mg
Indicaciones: edema asociado a insuficiencia cardíaca o cirrosis hepática
(con ascitis), habitualmente con un diurético tiacídico o de asa
Contraindicaciones: hiperpotasemia; insuficiencia renal
Precauciones: vigilancia de electrolitos, sobre todo potasio; alteración
renal (Apéndice 4); diabetes mellitus; edad avanzada (reducir la dosis);
gestación y lactancia (Apéndices 2 y 3); interacciones: Apéndice 1
Posología:
Edema, administrada en monoterapia, por vía oral, inicialmente 10 mg al
día distribuidos en 1-2 tomas, ajustados según la repuesta (máximo 20
mg al día)
En combinación con un diurético tiacídico o de asa, por vía oral,
inicialmente 5 mg al día, y se aumenta a 10 mg si es necesario (máximo
20 mg al día)
Efectos adversos: hiperpotasemia, hiponatremia (para los síntomas de
desequilibrio hidroelectrolítico, véanse las notas introductorias), diarrea,
estreñimiento, anorexia; parestesia, mareo, alteraciones psiquiátricas o
visuales menores; erupción, prurito; aumento del nitrógeno ureico en
sangre

Espironolactona
Comprimidos, espironolactona, 25 mg
Formulario Modelo de la OMS 2004
280
Indicaciones: edema refractario en la insuficiencia cardíaca congestiva;
adyuvante a un IECA y un diurético en la insuficiencia cardíaca
congestiva grave; síndrome nefrótico; cirrosis hepática con ascitis y
edema; ascitis asociada a neoplasia; hiperaldosteronismo primario
Contraindicaciones: gestación (Apéndice 2); lactancia; hiperpotasemia;
hiponatremia; alteración renal grave; enfermedad de Addison
Precauciones: vigilancia del nitrógeno ureico en sangre y electrolitos en
plasma (retire en caso de hiperpotasemia); edad avanzada (reducir la
dosis); diabetes mellitus; alteración renal (Apéndice 4); alteración
hepática; porfiria; dosis altas carcinogénicas en roedores; interacciones:
Apéndice 1
Posología:
Edema, por vía oral, ADULTOS 100-200 mg al día, que se aumentan si es
necesario a 400 mg al día en edema resistente; dosis de mantenimiento
habitual 75-200 mg al día; NIÑOS inicialmente 3 mg/kg al día
distribuidos en varias tomas
Hiperaldosteronismo primario, por vía oral, ADULTOS, diagnóstico, 400
mg al día durante 3-4 semanas (véanse las notas anteriores); tratamiento
preoperatorio, 100-400 mg al día; si no es adecuado en cirugía, dosis
mínima eficaz para mantenimiento a largo plazo
Adyuvante en la insuficiencia cardíaca grave, por vía oral, ADULTOS
dosis habitual 25 mg al día
Efectos adversos: hiperpotasemia, hiponatremia, acidosis hiperclorémica,
deshidratación (para los síntomas de desequilibrio hidroelectrolítico,
véanse las notas introductorias); aumento transitorio del nitrógeno ureico
en sangre; diarrea; ginecomastia, irregularidades menstruales;
impotencia, hirsutismo, voz grave; erupción, ataxia, fiebre,
hepatotoxicidad

  1. Diuréticos osmóticos

Los diuréticos osmóticos, como el manitol, se administran a dosis lo
bastante altas para aumentar la osmolaridad del plasma y el líquido tubular
renal. Los diuréticos osmóticos se utilizan para reducir o prevenir el
edema cerebral, reducir la presión intraocular elevada o tratar el síndrome
de desequilibrio. El manitol también está indicado para reducir la presión
intraocular durante las crisis agudas de glaucoma. La reducción de la
presión del líquido cefalorraquídeo e intraocular se produce a los 15
minutos del inicio de la infusión y dura 3-8 horas después de suspender la
infusión; la diuresis se produce después de 1-3 horas
La sobrecarga circulatoria debida a la expansión de líquido extracelular es
un efecto adverso grave del manitol; como consecuencia, en pacientes con
reserva cardíaca disminuida puede precipitar edema pulmonar, y en
pacientes con flujo urinario inadecuado puede producir intoxicación
acuosa aguda.

Manitol
Infusión (Solución para infusión), manitol al 10%, 20%
Formulario Modelo de la OMS 2004
281
Indicaciones: edema cerebral; presión intraocular elevada (tratamiento de
urgencia o antes de la cirugía)
Contraindicaciones: edema pulmonar; hemorragia intracraneal (excepto
durante craneotomía); insuficiencia cardíaca congestiva grave; edema
metabólico con fragilidad capilar anormal; deshidratación grave;
insuficiencia renal (excepto si la dosis de prueba produce diuresis)
Precauciones: vigilancia del equilibrio hidroelectrolítico; vigilancia de la
función renal
Posología:
Dosis de prueba si el paciente está oligúrico o si la función renal es inadecuada,
por infusión intravenosa, en una solución al 20%, infusión de 200 mg/kg durante
3-5 minutos; se repite la dosis de prueba si la diuresis es menor de 30-50 ml/hora;
si la respuesta es inadecuada tras una segunda dosis de prueba, hay que reevaluar
al paciente
Aumento de la presión intracraneal o intraocular, por infusión intravenosa,
infusión de una solución al 20% durante 30-60 minutos, 0,25-2 g/kg
Edema cerebral, por infusión intravenosa, infusión rápida de una solución
al 20%, 1 g/kg
PRECAUCIONES FARMACÉUTICAS: Las soluciones que contienen más del
15% de manitol pueden cristalizar durante el almacenamiento, los cristales se
deben redisolver calentando la solución antes de su administración y si quedan
cristales no se debe administrar la solución; el equipo para la administración
intravenosa debe disponer de un filtro; el manitol no se debe administrar con
sangre total ni a través del mismo equipo de transfusión de la sangre
Efectos adversos: desequilibrio hidroelectrolítico (para los síntomas,
véanse las notas introductorias); sobrecarga circulatoria, acidosis; edema
pulmonar sobre todo en caso de reserva cardíaca disminuida; escalofríos,
fiebre, dolor torácico, mareo, alteraciones visuales; hipertensión;
urticaria, reacciones de hipersensibilidad; la extravasación puede
producir edema, necrosis cutánea, tromboflebitis; raramente,
insuficiencia renal aguda (dosis altas)

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Grandisimo aporte, yo no los he usado nunca si ando pasado de liquidos té verde y mucha agua.

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Es para aclarar como afectan a los minerales y que la gente que los usa sepa como combinarlos para evitar hipo/hiper concentraciones de minerales en plasma.

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Muy buena informacion @thebosswaco, lo estudiare detenidamente.

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Muchas gracias por toda esta infomarción!

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Bueno me a entrado un poco de curiosidad por tema diurético, el año pasado utilizé ameride para quitarme ese poco de agua y apretar bien , cómo veis el ameride y como sería la.mejor forma. De utilizarlo algunos días justos??? @thebosswaco @Amateur

No tengo ninguna experiencia con el ameride la verdad.
Sólo he usado seguril y fordiuran. Sin embargo el uso de diuréticos muchas veces es muy individual. de ahí que no existe uno único que sea “el mejor”. Por ejemplo con el fordiuran lo he usado con muy buenos resultados mientras algunos atletas hablan de que los aplanan…

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Me gusta más el dyazide pero si usas ameride mejor usar 1/2 tab mañana en ayunas y a las 16h jueves, viernes y sabado mañana (p.e. en el hipotético caso de salir un sabado).
Mucho ojo en evitar las comidas con potasio (altas en potasio, para evitar hiperkalemia, aunque a estas dosis a noser que os hincheis a potasion no pasa nada).
La sal no tocarla y el agua beber al menos 1L por cada 20kg de peso magro.

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